Metrosexual. El Hombre Que se Gusta a Sí Mismo

El término metrosexual describe la tendencia en el hombre actual de preocuparse por su estética y estilo de vida independientemente de su orientación sexual. Un metrosexual es un hombre que trabaja y diseña su imagen y se caracteriza por gastar en cosméticos y ropa bastante más que la media.  El prefijo metro proviene de metrópoli y refleja que se trata de una tendencia principalmente urbana; el típico metrosexual es joven, con poder adquisitivo, vive cerca de las grandes metrópolis donde se encuentran las mejores tiendas, clubes nocturnos, gimnasios y peluquerías. El narcisismo juega un papel importante en el desarrollo de la metrosexualidad.

La palabra “metrosexual” fue inventada en Inglaterra por Mark Simpson en 1994;  inventó un nombre para definir algo que ha existido durante mucho tiempo pero que ahora se está haciendo más común. Hombres que no tienen vergüenza de usar cremas para la cara, cuidar su pelo, vestir a la ultima moda. A pesar de que esto ha existido siempre, ahora parece que muchos hombres se sienten “liberados” de la imagen tópica de “macho” que ha caracterizado al varón por siglos. Este nuevo varón posiblemente está en contacto con su parte femenina sin temor a exteriorizarlo. Lo que importa es que se gusta a sí mismo y no tiene miedo de hacerlo saber o de manifestarlo de forma evidente.

El Mensaje Gay

La comunidad gay se ha ido abriendo camino entre la sociedad patriarcal machista,  lanzando un mensaje importante a los heteros. La creciente aceptación de los homosexuales ha facilitado la influencia de estos en los hombres tradicionales, estoicos, conservadores y aburridos, que han ido adaptándose a las nuevas tendencias masculinas, y al cuidado de su aspecto con cosméticos y depilación.

La metrosexualidad convierte a sus seguidores en objetivo principal de las tiendas, los medios y compañías de publicidad. Los cosméticos ahora se especializan en las necesidades masculinas y todo un universo del hombre nuevo nos acosa en las vallas publicitarias y la televisión.

A lo largo de la historia se han utilizado otros términos para referirse a características hasta cierto punto equivalentes. Por ejemplo, los vocablos petimetre y dandy hacen alusión también a la preocupación por el aspecto personal, aunque lo vinculan con cierto componente de afectación. El Yuppie de los 8O, aunque también materialista y moderno, estaba mas asociado con inversiones en Bolsas de Valores, compra de coches y mantenerse a la vanguardia en tecnología. El término retrosexual simbolizaría lo contrario de metrosexual, con el hombre tradicional que gasta e invierte el mínimo tiempo posible en su imagen.

Y el Avance Continua: La Venida del Metroemocional

Rosetta Forner nos explica en su libro “En busca del hombre metroemocional“:

¿Pueden los hombres amar? ¿Han renunciado las mujeres a la posibilidad de tener un hombre que las ame y por eso se han apuntado al carro de fomentar hombres metrosexuales, por aquello de «si no puedes tener un hombre que te ame, al menos ten un bello ejemplar que adorne tu casa»?

El hombre metroemocional seria aquel que es más sensible desde una perspectiva psicológica, no física: Cariñoso, tierno, amable, culto, responsable, maduro, sensible y emotivo. Un hombre que sabe hablar de sus emociones y las expresa sin prejuicios, llorando si es necesario. No es machista, ni sexista, no apoya el dualismo masculino-femenino, no siente la necesidad de ponerse por encima de las mujeres, las respeta y las admira, y puede ser amigo de ellas, las comprende. Le gustan las mujeres inteligentes, incluso mas que el, e independientes y cultas. No le interesan ni los romances solo por sexo ni las mujeres frívolas.

Por suerte este tipo de hombres ya se encuentra entre nosotros, aunque no en abundancia. Este mundo en constante conflicto moral y político debilita cualquier progreso humano, sobre todo por la interacción con sociedades más atrasadas como las de oriente medio, en las que la homosexualidad es un crimen, las mujeres son objetos y los hombres deben llevar barba.

Comentarios

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2 pensamientos sobre “Metrosexual. El Hombre Que se Gusta a Sí Mismo”

  1. Es cierto que el concepto de estética masculina está cambiando a pasos agigantados. Hoy en día podemos ver a los adolescentes con todo el cuerpo depilado, aunque para ellos es más una cuestión de moda que de liberación. Sin embargo, en un hombre adulto sí podemos decir que se trata de liberación, ya que ha tenido que tomar la decisión de romper con los patrones masculinos impuestos por la sociedad que algunos hombres detestaban y no se atrevían a cuestionar por temor a la discriminación social. Pero el término metrosexual no es precisamente el que yo elegiría para designar a este tipo de hombres, más bien yo diría que son hombres coquetos y presumidos. Esta es la definición de coqueto/a de la Real Academia Española:
    adj. Dicho de una persona: Presumida, esmerada en su arreglo personal y en todo cuanto pueda hacerla parecer atractiva.
    Por otro lado, discrepo bastante con Rosetta Forner en cuanto al término metroemocional, ya que simplemente se refiere a personas sensibles y que demuestran sus sentimientos. Sí es cierto que no abundan hombres así (aunque puedo presumir de que mi pareja sí lo es), pero en mi opinión hay más hombres así de los que nos creemos, solo que la educación, tanto en el ámbito familiar como en el social, hace que escondan sus emociones. En occidente, todavía queda mucho para cambiar esa idea de que “los hombres no lloran”.

  2. Querida Sandra: quizá, efectivamente, tu pareja sea un hombre maravilloso que encaje en la clasificación de Rosetta Forner. Te felicitamos por poder disfrutar de la riqueza masculina en su total esplendor, y te damos la razón en lo de “los hombres no lloran”. 🙂 Por supuesto todos estos neologismos se inventan por inercia y tan sólo son etiquetas orientativas…

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