El poder de la mirada. El hombre en el Antiguo Egipto.

Los antiguos egipcios, tanto hombres como mujeres, llevaban los ojos distintivamente maquillados y colorete.  Usaban aceites perfumados que suavizaban la piel y la protegían del sol y los vientos arenosos. No sólo los hombres y mujeres de Egipto usaban maquillaje, sino también las estatuas de sus dioses y diosas estaban adornados con todos estos diferentes tipos de cosméticos. Cuanto más alto era el rango de la persona  más sofisticados eran la ropa y  el maquillaje que llevaban.

Los hombres y mujeres usaron maquillaje para los ojos desde el 4000 a. C.  Delianeaban sus ojos en forma de almendra y usaban sombras en los parpados en tonos negro y verde. El color negro  se logró mediante el uso de Kohl, obtenido de galena, un mineral del grupo de los sulfuros.

El Concepto de “Nefer”.  Bello por fuera y bello por dentro.

Los hombres del Antiguo Egipto pasaban aproximadamente la misma cantidad de tiempo preparandose por la mañana que las mujeres. Ambos sexos participaban en una cuidadosa atención a la limpieza, la pulcritud y la ornamentación, con hombres maquillados y vestidos a veces con ropa más elaborada que las mujeres. Algunos de los  rituales simplemente eran prácticos, ya que en un país infestado de piojos, el hábito de afeitarse el cuerpo protegía contra estos y otros insectos, a la vez que daba un aspecto aseado. Además, frotarse los ojos con mesdemet oscuro (a base de galena) ayudó a proteger los ojos contra el resplandor del sol del desierto. Otras costumbres, sin embargo, eran puramente estéticas – los hombres del Antiguo Egipto perseguían el ideal de “Nefer”, de pureza y belleza, tanto como las mujeres.

La falta de vello corporal se consideraba especialmente Nefer. Los sacerdotes tenían que eliminar todo el pelo de sus cuerpos para ser más puros ante los dioses. Usaban cremas depilatorias, fuego, el raspado con piedra pómez, arrancado con hilo o agresivas pociones a base de cal viva. Y para el afeitado cutaneo utilizaban navajas de sílex, cobre y posteriormente hierro. Los ricos podían llamar a un peluquero a domicilio, mientras que la clase media tenia que buscarlos en los mercados. Algunos hombres elegian afeitarse el cuero cabelludo por completo y ponerse una peluca. Las pelucas para hombres estaban tan elaboradas como las de las mujeres, creadas a partir de cabello humano tejido sobre una capa de fibra vegetal para agregar volumen. Las pelucas de las mujeres tendían a ser más largas, pero las de hombres tenian a veces  un estilo más intrincado con complejas trenzas.

Un armario variado

La ropa de hombre en el Antiguo Egipto variaba según el estado y la época. En el Imperio Antiguo, los hombres usaban faldas cortas, ajustadas con un cinturón a la cintura, con pliegues y fruncidos en épocas posteriores. Cuanto mas poderoso se era, mas sofisticada y fina era la indumentaria, hasta el punto que la ropa de la familia real llegó a ser casi transparente – del mismo modo que la élite también llevaba capas cortas para cubrir sus torsos.

En el Imperio Medio, que duró hasta el 1600 a C, las faldas de los hombres se hicieron más largas y completas, y la ornamentación apareció en los cinturones y en el cuello. Pronto, las faldas se duplicaron, con un taparrabos triangular situado debajo de una sobre falda. En el Imperio Nuevo, que se prolongó hasta el año 30 aC, las  prendas de vestir aumentaron de tamaño para dar más opciones para cubrirse y decorarse.  Estas prendas se ajustaban y fijaban al cuerpo con pins y cinturones, y solo se cosia en raras ocasiones. Algunos trajes empezaron a tener mangas hasta el codo.

Mas información:  Men’s Fashion in Ancient Egypt

Egyptian Make Up

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